Ya se sabía que la dieta y las drogas actúan sobre la Microbiota. Según un nuevo estudio dirigido por el Dr. Jeffrey Woods, ahora podemos agregar el ejercicio físico como uno de los factores que actúan sobre la Microbiota.

Este estudio implicó el análisis de la Microbiota (por análisis de heces) de una cohorte de pacientes antes y después de un período de ejercicio de seis semanas. Los ejercicios consistieron en realizar, 3 días a la semana, una sesión deportiva de menos de una hora durante la cual la frecuencia cardíaca pasó de 60% FCM (moderada) a 75% (sostenida).

Los efectos registrados en la Microbiota fueron diferentes dependiendo del perfil de los pacientes, si eran obesos o sanos. Para las personas sanas, el ejercicio físico ha aumentado los tres ácidos grasos de cadena corta más comunes (AGCC): acetato, propionato y butirato. Para las personas obesas, sin embargo, hubo un aumento en propionato de AGCC pero no de acetato o butirato.

Por supuesto, se necesitarán otros estudios para descubrir todos los efectos del ejercicio físico en la Microbiota, ¡pero estos primeros resultados son un incentivo adicional para ir a ejercitarse!